UN DÍA EN EL FORO




El Foro de Leo Burnett. Es de día

En la mañana está casi siempre vacío. Dos o tres personas desayunan con ojeras que te distraen hasta que te ves en algún espejo y te das cuenta de que tú también tienes unas, porque tú también tuviste la suerte de llegar temprano.

Como a las 11:00 am, surgen de la nada algunas reuniones. ¿Los motivos de las reuniones? Un brief, un re-brief, aclaratoria de dudas sobre el primer brief  y lo que sucede siempre al final: un cambio de brief.

De un momento a otro, no entiendes por qué al lado de tu cuaderno y algunas hojas dispersas que acabas de recibir o estás por entregar, aparece una lonchera con olor a pollo asado o bistec con cebolla. Está clarísimo. Párate, hay quienes almuerzan a tiempo.

Después de mandar algunos correos y recibir dos o tres llamadas, manifiestas tu hambre pensando en voz alta: ¡voy a comeeeeeeer!, y comienzas a buscar apoyo con todos tus compañeros para que también se animen a compartir contigo la hora del almuerzo. Luego, precisamente en la sobremesa, surgen inéditos temas de conversación, desde quién se va de la agencia y por cuánto, hasta alguna anécdota poco adecuada a cerca de cómo lo que estás comiendo, te puede caer mal y, de pronto, cada persona que te rodea te cuenta incluso qué síntomas le produjo. También se cuentan chistes malos, se hacen preguntas capciosas, se emiten indirectas, directas, muy directas y descaradas. Estas últimas con mayor frecuencia.

Durante el almuerzo pasa algo particular. Es como si algunos grupos reservaran mesas. Sí, siempre vemos a las mismas personas en las mismas mesas y sentados en el mismo orden, casi como una rutina. Quizás sea porque ayer la pasaron muy bien y quieren que hoy se repita.

Todo lo que no pasa en la mañana, pasa en la tarde. Es difícil encontrar alguna mesa. Todas están ocupadas por gerentes de los medios que negocian con los planificadores del departamento de medios. Capaz nos topemos con algún status de cuentas o algunas duplas de creativos intentando pensar en lo que nunca otros hubieran pensado. Durantes estas horas hay muchos cambios de personas en El Foro, pero el clima permanece igual.

De repente, casi toda la agencia comienza a acercarse desesperadamente y a acumularse en el foro pero con dirección a la cocina. Es obvio, llegó el Sr. Claudio y con él muchas chucherías que alimentarán musas y animarán el difícil ritmo de cuentas y producción.

Después de las 6:00 pm, quizás no te des cuenta, pero comienza una muy lenta transición que dura hasta las 8:00 pm (para algunos). Es como ver un comercial de viñetas en el cual siempre hay alguien que sale por la puerta. Si superas las barrera de las 8:00 pm, hay dos cosas que siempre te podrán acompañar, además de tu grupo de trabajo: la primera es una niñita que a veces se aparece y que sólo algunos aseguran haber visto. La segunda es una botella de ron. Ésta sí la han visto todos.

El Foro de Leo Burnett. Es de noche